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Jardín cerrado...

rosas
Jardín cerrado, inundación de olores
fuente sellada, cristalina y pura;
inexpugnable torre, segura
de asaltos, goza el alma sus amores;

intactas guardas tus hermosas flores;
matas la sed, destierras la secura;
ostentas majestad, y de esa altura
penden trofeos siempre vencedores.

El verdor tuyo nunca el lustre pierde,
ni se enturbia el candor de tu corriente;
firme está tu invencible fortaleza:

que es el jardín cerrado siempre verde,
es siempre clara la guardada fuente,
y es propia de la torre la firmeza.

{
}

!Sobre el blog






Para llevar el alma hasta sus estratos más profundos,
hasta la llama última en que se quema
permanentemente,basta empapar los ojos un poco
en el recuerdo
o en la noche sin lámparas o en la soledad
o en el amor
que es como la soledad, el recuerdo o la noche
cuando caen de súbito sobre los párpados

Basta cerrar los ojos
todavía mojados en la luz subterránea
y abrirlos a un espacio de cenizas y lágrimas.

Basta oír a distancia
el rumor olvidado
de una edad sumergida en la sangre,
a cuya ardiente sombra
cuerpos llenos de amor deshabitaron
los sueños que una tarde quedaron para siempre sin nadie.

Para llevar el alma hasta la raíz
de su oscura agonía,
basta tender los brazos como nubes o lámparas
a ese espacio en que alguien
ya no espera
ni una palabra
de ésas que abren de pronto un mundo nuevo.

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Mi casa

Paisajes fondos 9715
Yo soy como mi casa: Siempre abierta
al sol, al viento, al gozo y al amigo,
al aguador, al perro y al mendigo
y al piadoso dador de mano cierta.

Nada dejo cerrado... ni postigo,
ni reja, ni rendija, portón, puerta
a la verdad que en la alegría invierta,
bienvenida de pan, agua y abrigo.

Mas, al igual que con la fosa pasa,
siempre quedo cerrado a la perfidia,
al odio, a la calumnia y a la insidia;

al rastrero y traidor de abulia crasa
que carcomen las miasmas de la envidia...
Está todo cerrado... Yo y mi casa.
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Tu silencio


Tu silencio es eterno:

es una daga mortal
que me hiere y no me mata
pero me hace sangrar.

"¿Hasta cuando,"
se oye una voz suspirar,
"estarás tan lejos?
¿Hasta cuando,
estarás sin hablar?"

Y después de mucho
pensar, sufrir y llorar
lentamente, tristemente,
entiendo y digo,
sólo Dios lo sabrá.
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Amar el sufrimiento

Alma cosida
¿Por qué, Señor, he de esperar al día
en que la pena ahogue mi garganta
para sentir la fe con fuerza tanta
que llegue a ser feliz en mi agonía?

¿Por qué, Señor, mi fe suele ser fría
sin comprender lo grande de tu empeño,
sin querer soportar divino leño
para no entorpecer la vida mía?

Dame, Señor, la fe y en tal cuantía
que en la felicidad ame la muerte
y que en el sufrimiento ame la vida.

Que no espere, Señor, a estar ahogada
por las penas sangrantes de una herida
para aceptar, de Ti, carga pesada.